lunes, 20 de junio de 2016

El mobiliario como aliado contra el vandalismo escolar.


Cualquier profesor o administrativo de una institución ha tenido la experiencia e inconveniencia de reemplazar y dar constante mantenimiento al mobiliario de las aulas debido a los daños hechos por el alumnado. Mientras que soluciones de raíz lleguen a cambiar actitudes y se tenga más respeto por el equipo y mobiliario, la alternativa es optar por muebles de construcción robusta y acabado resistente a raspaduras y marcas.

Las escuelas no cuentan con el presupuesto necesario para comprar mobiliario nuevo cada vez que algo se rompe, menos cuando su vida natural se trunca por el maltrato. Pueden incluso pasar años antes de que se llegue a reemplazar el mobiliario viejo. Algunos de los elementos clave para considerar un mobiliario a prueba de vandalismo es:


  • Construcción con armazón de tubular soldado
  • ­Asientos de polipropileno
  • Asientos de polietileno
  • Superficies resistente a raspaduras, fabricados con plástico melamina o un laminado de alta presión
  • Moldeado por inyección de plástico de una pieza. Algunos modelos del mercado presumen ser virtualmente indestructibles.
  • Sin piezas removibles, tornillos, tuercas o partes móviles
  •  ­Respaldo flexible resistente al abuso


Esto y otras consideraciones de diseño está pensado para reducir las fixturas y partes que el alumno pueda atacar y desmontar. En casos de hiperactividad o creatividad mal dirigida, no es inusual que brinquen sobre ellos, hagan castillos u otro tipo de apilado para algún juego, incluyendo las obras de arte, graffiti y otras marcas. Su construcción debe ser capaz de soportar peso, impactos y caídas.


Aunque buscamos que sean asientos durables, no se debe dejar a un lado la ergonomía, que eviten la propensión a la curvatura de la columna vertebral y considerando la altura promedio para el grado escolar en cuestión.

En cuanto a tips y recomendaciones para limpieza y mantenimiento del mobiliario que ha sufrido de maltrato, he aquí algunos:

Marcas de lápiz o marcador​. Son las típicamente más fáciles de quitar, usualmente con jabón y agua.

Marcador permanente​. Existen muchos artículos limpiadores, aunque es recomendable hacer pruebas en un área no visible antes de aplicarlo en el resto de la cubierta. El removedor de pintura de uñas es altamente efectivo para quitar marcas de cubiertas laminadas, plástico sólido e incluso madera con acabado. Desgraciadamente, en casos de madera sin acabado es virtualmente imposible hacer algo, por lo que será mejor aplicar pintura u otro acabado para cubrir el detalle. Otros químicos útiles pueden ser el alcohol desnaturalizado y acetona.

Graffiti​. En caso que un buen tallado con agua y jabón no hagan el trabajo, existen algunos químicos en el mercado para la remoción de graffiti. Es recomendable probarlo primero en un área pequeña y en un sitio bien ventilado, preferentemente en el exterior.

Rayaduras en pintura​. Por casos intencionales o el uso mismo pueden provocar rayaduras en la pintura. En sitios de color negro puede incluso usarse un marcador negro para disimular el daño; para otros colores, puede incluso conseguirse kitd de reparación de pintura para automóvil, que hay disponibles en varios colores.

Goma de mascar​. Dependiendo de su tiempo de aplicación es la facilidad para removerla: mientras más tiempo, más fácil. Para gomas más nuevas, pueden enfriarse con una bolsa con hielos para volverla rígida y más fácil de que se desprenda completa con espátula o martillo y cincel, para luego retirar los restos tallando con agua jabonosa.


Ref: gloverfurniture.net; centraleducational.co.uk; 
blog.worthingtondirect.com

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