lunes, 20 de junio de 2016

Armonía y optimización del entorno educativo: mobiliario, acomodo y esquemas de color.

Además de ser un punto para estimular el aprendizaje, el aula escolar debe también luchar con el fino balance que permita conseguir la rentabilidad y maximizar nuestra capacidad de enrolamiento sin afectar a la experiencia educativa de quienes se inscriban.

Los nuevos entornos buscan el aprendizaje interactivo, dejando de lado el formato 100% receptor, con un profesor al frente dictando el conocimiento. Estos nuevos ambientes, buscan promover el involucramiento del alumnado y haciendo que la postura del profesor sea más de guía y asesor de sus proyectos.

En cuanto a las consideraciones de espacio, el buró educativo de Australia hace algunas recomendaciones:

  • Asegurar que cada estudiante puede ver y escuchar la clase desde cualquier parte del aula. El instructor debe tener suficiente espacio de movilidad para acercarse a cualquier asiento para dar apoyo.
  • Tomar en cuenta las necesidades particulares del alumnado, respecto a cercanía al pizarrón o necesidades especiales de acceso.
  • El diseño del espacio debe optimizar la iluminación natural y la temperatura.
  • No deben bloquearse puertas o pasillos.
  • De requerirse en clase, instalar equipo de cómputo para facilitar el aprendizaje, cercano a tomas de datos de no haber servicio inalámbrico.
  • Elegir el lugar del escritorio para el instructor según la dinámica de clase. Evaluar si es posible prescindir de éste. ­Contemplar el potencial tráfico en el aula, en caso de asignar zonas de lectura y consulta, para evitar interrupciones en clase. ­Alinear asientos según la naturaleza del curso.
  • Almacenar material práctico en un sitio conveniente.
  • En aulas con un asistente del instructor, definir su área de trabajo; típicamente se opta por un escritorio al fondo del aula. ­Según el tipo de estudios, evaluar si se requiere pintarrón o simplemente un rotafolio o caballete.
  • Tener un anaquel o escritorio junto a la puerta para guardar papeles y demás material administrativo.


Todas estas recomendaciones y los nuevos paradigmas de salón de clase buscan el quitar lo que no es necesario y hacer que sean sitios con alta flexibilidad. Una de las alternativas más populares ha sido el quitar las mesas y pupitres para hacer sitios compartidos con mesas y bancas largas; también se opta por utilizar sillas apilables y mesas plegables para fácilmente cambiar la configuración del aula.

Respecto al tema del color, éste juega un importante papel en nuestras emociones, que se reflejará en nuestro desempeño al trabajar o durante el estudio. El uso de un color puede ayudarnos a definir el propósito de un cuarto, ya sea para estudio en silencio, colaboración o relajación. En la práctica, las instituciones tienden a evitar mobiliario de colores claros para que no se note la suciedad y el desgaste por uso.

Como guías generales para incorporar color en las instituciones según el propósito, se tiene lo siguiente:


Salón de clase​. Siendo el principal propósito el aprendizaje activo, un aula deberá estimular la retención y la participación. Para lograr un ambiente receptivo debemos evitar los excesos de estimulación, como lo provocado por colores brillantes, como los rojos y los naranjas. La calma y la relajación son principalmente evocados con los verdes y los azules. Es posible balancear con algo de color vivo en el mobiliario, para evitar que el ambiente del aula se vuelva monótono. Al ser áreas más pequeñas en comparación con las paredes y techo, afectarían menos y podrían evocar acentos de vivacidad y energía con detalles en amarillo o para enfocar la atención con acentos en rojo.

Bibliotecas​. Siendo espacios multifuncionales, se puede experimentar con distintos esquemas de color en el mobiliario para definir zonas. Un área de lectura debe evocar la relajación y la reflexión, por lo que puede reforzar los tonos verdes o azules de las paredes. De existir una recepción o área de descanso, puede jugarse con tonos más neutros en paredes y mobiliario con acojinado en colores vivos o acentos en el mesas o repisas. Los posibles colores pueden ser rojos profundos, naranjas, amarillos o pasteles en cualquier combinación.
  
Áreas comunes​. Siendo sitios más informales, la elección de color es mucho más abierta, pero debe reflejar el propósito del área. Accesos a la institución​. Estos sitios deben motivar la plática amena y la recreación, con colores vistosos y vibrantes. Bancas para descanso momentáneo y mesas para estudio de último minuto.
Comedor​. Un área pensada para las pausas durante el día de clases, deben estimular positivamente, con colores que estimulen el estado de ánimo y la sensación de bienvenida. Pueden hacerse combinaciones que utilicen los colores de la institución, ya sea en detalles de las paredes o con elementos del mobiliario. 

El cuestionamiento de lo que se desea hacer, los objetivos de aprendizaje que se desean lograr y los elementos que deben incluirse en el proceso harán que el entorno educativo sea el más adecuado posible.




Ref: er.educause.edu; deta.qld.gov.au; envoplan.co.uk; smithsystem.com

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